Vida Sana
Cómo cumplir tus propósitos de año nuevo
Cada año, enero es un buen momento para reflexionar y meditar sobre el año que está empezando. Ahora es el momento de hacer balance y preguntarnos qué queremos seguir haciendo, qué queremos mejorar o por el contrario qué queremos dejar atrás. Estos son los comúnmente llamados propósitos de año nuevo: dejar de fumar, leer más, hacer más ejercicio, tomar suplementos dietéticos, hidratarse más, etc. Todos tenemos propósitos más o menos buenos a principios de enero, pero ¿es fácil cumplirlos a lo largo del año? En este artículo veremos cómo implementar los propósitos para que sean fáciles de mantener durante todo el año sin perder la motivación. Elige tus propósitos La clave principal para poder mantener tus propósitos durante todo el año es elegir los que sean importantes para ti. No elijas ser vegetariano porque está de moda, hazte las preguntas correctas. ¿Por qué eliges ser vegetariano? ¿Qué significa esto para ti? Lo mismo si quieres empezar a hacer deporte: ¿Por qué lo haces? Cuáles son tus motivaciones? No seas demasiado duro contigo mismo y comienza con propósitos realistas. ¿Quieres tener un estilo de vida más activo? Comienza subiendo las escaleras en lugar de usar el ascensor, camina 20-30 minutos al día, comienza de manera progresiva si no estás acostumbrado. La clave para no perder la motivación es tener la capacidad de medir tu progreso, anotar todas tus pequeñas ganancias en un cuaderno. Algunos cambios son lentos y pueden no aparecer de inmediato, lo que puede hacer que pierdas la motivación. No dudes en revisar tus comienzos de vez en cuando para ver cual está siendo tú progreso Hazte un horario No dudes en crear un plan a largo plazo para saber hacia dónde te diriges. Es mucho más fácil alcanzar tus metas cuando los pasos se dan uno tras otro. Divide tus metas en pequeños objetivos para cada mes o semana. Estudios recientes han demostrado que se necesitan entre 21 y 66 días para que una rutina se convierta en un hábito. Esto hace que sea más fácil incorporar cosas nuevas todos los días en lugar de cambiar todo de la noche a la mañana. Tienes que aprender a caminar primero si quieres correr. Comparte tus propósitos con tus seres queridos Informa a los que te rodean sobre los cambios que te has propuesto. Al compartir tus objetivos seguramente encontrarás un socio motivado para acompañarte. Con objetivos comunes, podréis acompañaros en el proceso, ¡juntos somos más fuertes! Logra siempre lo mejor de ti y procura no compararte con los demás. Ve a tu propio ritmo, la tortuga no puede ir a la misma velocidad que la liebre, pero sí puede legar más lejos.
En savoir plusVida Sana
Rutina para comenzar el día
En 2012, Hal Elrod publicó The Morning Miracle (en español fue publicado como Mañanas Milagrosas). Elrod promete transformar nuestras vidas con pequeños (o grandes) cambios en nuestra rutina al levantarnos. Con ello, promete aumentar nuestra energía, concentración y motivación durante el día, además de mejorar nuestro estado de ánimo. En este artículo, vamos a proponerte algunos hábitos sencillos que puedes llevar a cabo cada mañana que te ayudarán a comenzar el día con energía y ser más productivo a lo largo de la jornada. Beber un vaso de agua Lo primero que te proponemos que hagas al levantarte es beber un vaso de agua lleno. La hidratación es importante durante todo el día, y nuestro cuerpo pasa aproximadamente 8 horas sin una gota de agua. Beber un vaso de agua tan pronto como nos despertamos no solo rehidrata nuestro cuerpo sino que reinicia suavemente todo el proceso de digestión. Este hábito es el más fácil de practicar. Para no olvidarte, puedes preparar tu vaso de agua por la noche y ponerlo cerca de tu cama junto a tu alarma. Apaga tu despertador, no lo pospongas y bebe tu vaso de agua de inmediato. Así empezarás el día bien hidratado y despierto. Estirar No hablamos de hacer una rutina completa de ejercicios sino de tomarte unos 10 minutos para estirar y activar la circulación sanguínea después de descansar por la noche. Aprovecha estos 10 minutos para estirar los músculos principales. Puedes ver algunos videos en internet para saber estirar todos tus grupos musculares sin hacerte daño. Hacer la cama Puede que te parezca aburrido e innecesario pero hacer la cama por las mañanas marca la diferencia para tener un estado de ánimo positivo y sobre todo productivo. De hecho, cuando el entorno se pone patas arriba, nuestra mente tiende a seguir el mismo camino, por lo que es importante no dejarse llevar por las circunstancias o sensaciones negativas externas. Hacer la cama por la mañana no es más que una manera de empezar el día siendo productivo y aportándote cierta sensación de orden y bienestar. Teléfono en modo avión Dormir con el modo avión en el móvil ayuda a tener un descanso profundo y sin interrupciones. Es conveniente además que lo primero que hagamos en la mañana no sea mirar el móvil. Deja que tus ojos se adapten a la luz natural primero antes de exponerte al carrusel de colores y luz que suponen las pantallas de móviles y otros dispositivos. Si no estás esperando nada urgente, deja pasar una hora hasta que mires el móvil por primera vez. Cada cosa a su tiempo Para crear una rutina, debes tratar de hacerlo todos los días. Para ayudarte a crear una rutina, puedes intentar hacer cada cosa en un orden específico: beber un vaso de agua, estirar, ir al baño, hacer tu cama, desayunar, etc. Mantén esto en orden todas las mañanas para que tu cuerpo se acostumbre y se vuelva una rutina. Ya no necesitarás pensar en el siguiente paso y tu cuerpo se pondrá en piloto automático. Leer un libro, escuchar un podcast o ver un programa de televisión Tu mañana no tiene por qué consistir en prepararte para ir a trabajar únicamente. Puedes dedicar tiempo para leer, escuchar un podcast mientras desayunas, poner un capítulo de una serie que te guste o hacer una actividad para desconectar. Esto te permitirá disfrutar de la mañana y que el trabajo no sea lo primero que hagas nada más levantarte.
En savoir plusSuplementos para la ansiedad y el estrés
Se ha estimado que casi en torno al 17% de las personas sufren problemas de ansiedad en algún momento de su vida. No es de extrañar que muchas personas estén buscando suplementos para la ansiedad y el estrés. Afortunadamente, los estudios científicos han revelado una gran variedad de suplementos naturales que pueden ayudar con esta situación. Estas son algunas de las opciones más populares del mercado. Valeriana La valeriana es probablemente uno de los suplementos para la ansiedad más populares. Se ha utilizado durante generaciones para aliviar la sensación de estrés leve y promover el sueño natural. Las investigaciones sobre la valeriana identificaron un compuesto específico conocido como "ácido valeriánico" responsable de sus propiedades ansiolíticas. Pero, ¿qué hace realmente el ácido valeriánico en el cuerpo? El sistema nervioso humano es un sistema complejo, con numerosos mensajes químicos que se transmiten por el cuerpo. Un elemento importante de este sistema es un mensajero químico (o "neurotransmisor") conocido como ácido gamma-aminobutírico. Más comúnmente conocido como GABA, se une a receptores específicos dentro del cuerpo y puede afectar la transmisión de mensajes. Sin embargo, se ha demostrado que el ácido valeriánico actúa calmando la transmisión de mensajes que de otro modo se interpretarían como estrés o ansiedad. Omega 3 Con los años, los aceites de pescado omega 3 se han convertido en los suplementos más populares del mundo. Muchos de sus beneficios están relacionados con sus propiedades antiinflamatorias, que los han hecho comunes entre las personas que padecen enfermedades articulares o colesterol alto. Sin embargo, el aceite de omega 3 también puede ayudar con la ansiedad o el estrés. La vida de los estudiantes universitarios puede variar mucho según sus niveles de estrés. Cuando se acerca la temporada de exámenes, las sensaciones de estrés o ansiedad pueden aumentar significativamente. Un estudio científico realizado durante el período de exámenes, cuando las hormonas del estrés tienden a estar en su punto máximo, suministró a los estudiantes una dosis de aceite omega 3 o un placebo. Los estudiantes que tomaron altas dosis de aceites omega 3 experimentaron una reducción del 20% en los síntomas de ansiedad, medidos por los niveles de hormonas del estrés en la sangre. En otro estudio, se siguió a 500 pacientes con estrés, depresión o ansiedad durante un período de dos años. A lo largo de este tiempo, cada participante se sometió a pruebas periódicas para detectar su condición, además de llevar un diario de dieta y estilo de vida. Los resultados mostraron que las personas que comían una cantidad razonable de pescado, que es rico en aceites omega 3, tendían a tener, en promedio, un 30% menos de probabilidades de sufrir su enfermedad a largo plazo. Una de las cosas buenas de los aceites omega 3, por supuesto, es que no necesariamente se tienen que tomar en forma de suplemento. Como resultado, comer solo más pescado cada semana ayudará a aumentar sus niveles y podría tener un impacto beneficioso en las situaciones de ansiedad o estrés. Magnesio El magnesio desempeña una gran cantidad de funciones diferentes en el cuerpo, participando en alrededor de 300 procesos químicos diferentes. Estos incluyen funciones del sistema inmunológico, frecuencia cardíaca y densidad mineral ósea. También participa activamente en la transición de mensajes químicos a través del sistema nervioso. Sin embargo, las encuestas nutricionales encuentran que alrededor del 70% de los hombres y el 80% de las mujeres no cumplen con la ingesta diaria recomendada de magnesio. Uno de los descubrimientos más sorprendentes de los últimos años es el vínculo potencial entre el magnesio en la dieta y los sentimientos de estrés y ansiedad. Un estudio muy relevante llevado a cabo en Noruega, 5.708 individuos informaron de su dieta típica. Al mismo tiempo, también completaron un cuestionario diseñado para evaluar cualquier síntoma de estrés, ansiedad o depresión. Los resultados permitieron a los científicos estimar la ingesta diaria de varias vitaminas y minerales, mientras buscaban cualquier relación obvia entre los componentes de la dieta y los síntomas depresivos. Lo que quedó claro fue una clara relación inversa entre los síntomas depresivos y la ingesta de magnesio. Otros estudios han intentado evaluar el impacto de la administración de dosis relativamente altas de magnesio (125-300 mg por día) a personas que padecen ansiedad o estrés. Estos tratamientos han llevado a una "rápida recuperación" según los científicos, incluso en casos graves de depresión. Vitamina B Hay ocho vitaminas diferentes que componen el complejo vitamínico B. Si bien no todos están implicados en casos de ansiedad y estrés, los estudios han sugerido que varias vitaminas B pueden tener un efecto sobre el estado de ánimo general. En un estudio detallado, 9,670 voluntarios completaron una encuesta sobre la frecuencia de los alimentos y luego se les examinó cualquier síntoma de depresión, incluidos el estrés y la ansiedad. Los resultados mostraron una fuerte relación entre la cantidad de vitaminas B12 y B9 (folato) con síntomas depresivos. En otro estudio, a los voluntarios se les recetó un suplemento de vitamina B para consumir diariamente durante un período de tres meses. Al final del estudio, el grupo de tratamiento reportó significativamente menos experiencias de depresión que un grupo de control no integrado. La vitamina B es particularmente interesante, ya que es una de las vitaminas soluble en agua. Esto significa que el cuerpo no almacena vitaminas B; en cambio, cualquier exceso se elimina rápidamente. Por lo tanto, una ingesta dietética regular es importante para evitar deficiencias. Por lo tanto, tomar un suplemento de vitamina del complejo B a diario puede ser una excelente manera de evitar estas incidencias. Conclusiones La comunidad científica ha identificado una variedad de suplementos que tienen el potencial de ayudar con la ansiedad y el estrés. A menudo conocidos por los expertos como "ansiolíticos", muchos remedios tradicionales parecen tener una ciencia rigurosa para respaldar su eficacia. En conclusión, aunque la ciencia es bastante convincente, vale la pena recordar que el estrés crónico y la ansiedad pueden ser muy perjudiciales para la salud. Además, pueden ser un indicio de problemas de salud bastante graves, ya que a menudo se asocian con una depresión leve. En consecuencia, recomendamos a todos los lectores que consideren buscar asistencia médica profesional para descartar tales afecciones. Además, buscar la orientación de un médico antes de comenzar cualquier suplemento dietético para asegurarse de recibir consejos adecuados.
En savoir plus10 Consejos para encontrar la motivación
Vivimos tiempos difíciles. Esto no es ninguna novedad y todos lo estamos experimentando en mayor o menor medida. La pandemia está generando un gran impacto en nuestras vidas, y en este artículo vamos a tratar una cuestión que mucha gente está experimentando en estos tiempos de incertidumbre: falta de motivación y concentración para llevar a cabo las actividades del día a día. La actividad del día a día que más motivación y concentración requiere en nuestra rutina es el trabajo, pero hay otras que también precisan de esfuerzo y que en muchos casos se están dejando a un lado, como puede ser hacer deporte, ir al gimnasio, acudir a clases o retomar alguna actividad que hayamos pausado durante este tiempo. En primer lugar hay que entender que el desánimo generalizado es normal. Dadas las circunstancias actuales, nuestros ritmos de vida se han visto alternados significativamente, las relaciones sociales son más limitadas y diferentes, y prácticamente todos nuestros hábitos y actividades se han visto afectados notablemente. Es un nuevo escenario al que nos enfrentamos, y que a pesar de que parezca provisional, durante el tiempo que permanezca no podemos bajar los brazos y esperar. Hay que tomar acción. 1. Toma acción Esta es la primera de las claves que tenemos que tener en cuenta si queremos recuperar las ganas de hacer actividades. La motivación no es una vitamina que se pueda ingerir por suplementos o que nos pueda recetar el médico. La motivación es un estímulo que nos da energía para continuar realizando una actividad, y que a menudo aparecerá una vez hayas empezado a actuar. Los primeros pasos son los más complicados de dar, bien sea trabajando, haciendo deporte o retomando una actividad, los comienzos son los más difíciles dado que aún no vemos los resultados que esperamos, pero si nos conseguimos convencer de la necesidad de tomar acción, los primeros resultados vendrán pronto. 2. Analiza por qué lo haces Si has perdido la motivación a la hora de realizar una actividad, intenta recordar por qué la hacías. Todo lo que hacemos tiene un sentido, y a veces solo hace falta recordar cuál eran las razones por las que antes hacíamos esta tarea sin tanto esfuerzo. Evidentemente las circunstancias han cambiado, y puede incluso que la recompensa ya no sea tan satisfactoria como antes. En este caso, puedes repensar si los objetivos que buscabas conseguir entonces te siguen motivando para llevar a cabo la acción. Si no es así, puede ser un buen momento para plantearte cambios. Si esos motivos siguen haciéndote feliz, hay que trabajar en ellos para recuperar la motivación. 3. Divide los objetivos a conseguir Muchas veces nos planteamos un objetivo grande que queremos conseguir y que nos generaría mucha satisfacción, pero que vemos muy lejano y complicado de alcanzar. En estos casos una buena estrategia es establecerte objetivos pequeños a corto plazo que te vayan generando mini-satisfacciones. Para ello es importante acompañar tales objetivos de recompensas acordes a los logros alcanzados. Tales recompensas pueden ser de muchos tipos, desde gastronómicas, planes con amigos, o cualquier otra que te genere suficiente motivación para cumplir ese mini-objetivo. Dividir los objetivos a alcanzar en etapas cortas y accesibles a corto plazo, te ayudará a no obsesionarte demasiado con el objetivo final, e ir visualizando simplemente la próxima meta a alcanzar en el corto plazo. Esto es lo que los futboleros llamarían el partido a partido, y si consigues superar los primeros mini-objetivos, puedes estar seguro de que vas por el buen camino de conseguir tu meta. 4. Prioriza tareas y objetivos a alcanzar Querer llevar a cabo muchas acciones a la vez, a menudo genera frustración y es poco eficaz. Trata de dar prioridad a las tareas más importantes y que te llevarán más tiempo. Primero el 1 y luego el 2 es una buena expresión para explicar cómo debemos gestionar momentos de estrés por acumulación de tareas. Aunque la mente nos pueda jugar malas pasadas recordándonos todo lo que hay que hacer, es importante recordar que la concentración es una de las claves del éxito, y para ello tenemos que poner toda nuestra atención en la actividad que en este momento estamos llevando a cabo. Lo mismo ocurre con los objetivos. Tratar de alcanzar muchos objetivos a la vez es inútil y también frustrante. Hay que ser honestos con uno mismo y asumir cuáles de ellos te van a reportar una mayor satisfacción a medio plazo, y si tienes los medios a tu disposición para conseguirlos. Esto es importante pues muchas veces nos planteamos metas que por alguna razón no podemos alcanzar, generando mayor desesperación. Si un objetivo te merece le pena, plantéate qué debes hacer para conseguirlo, y si estás dispuesto a asumir el esfuerzo que ello conlleva, empieza a actuar. 5. ¿Qué ocurre si no lo hago? Igual de motivante es plantearte lo que puedes conseguir, como puede ser reflexionar sobre lo que ocurrirá si no tomas acción ¿En qué escenario me voy a encontrar si no lo hago? ¿Me merece la pena dejar de actuar y asumir las consecuencias de ello? En este caso estamos buscando la motivación por el rechazo a las consecuencias de no llevar a cabo algo, y para que esta reflexión sea útil, hay que plantearse las consecuencias a corto, medio y largo plazo. Si en este punto llegas a la conclusión de que sí te merece le pena dejar de actuar, entonces has de volver al punto 3 y replantearte las metas a conseguir. 6. ¿Qué puedo aprender del presente? De esta situación tan complicada que estamos viviendo, también se puede sacar provecho. Siendo evidentemente una etapa complicada, podemos tratar de analizar qué beneficios puedo obtener, o qué acciones puedo llevar a cabo que tengan un buen impacto en este momento. Por ejemplo, aquellos que están trabajando desde casa, están ahorrando tiempo y dinero. El transporte al puesto de trabajo cuesta dinero y además es un tiempo gastado al día que trabajando desde casa puede ser utilizado para muchas otras cosas. Unos están descansando más, otros aprovechan para leer, para pasar más tiempo en familia y en definitiva para sacarle más provecho al día. 7. Rodéate de un entorno positivo La gente de la que nos rodeamos genera un impacto muy notable en la actitud que nosotros tenemos. Quienes se rodean de gente positiva y activa, encuentran más fácil la manera de actuar y encontrar el lado amable de cada situación. En cambio un entorno pesimista puede arrastrarnos al desánimo generalizado. Dime con quién andas… 8. Sé amable contigo mismo Incluso cuando todo vaya bien y hayas conseguido alcanzar tus primeros objetivos, habrá días que el desánimo y la concentración puedan volver a apoderarse de ti. No te castigues, no pienses que has vuelto a atrás, simplemente no se puede avanzar al mismo ritmo todos los días, y habrá momentos de pausa. Permítetelos, sé empático contigo mismo y coge fuerzas para seguir avanzando al día siguiente. Y si crees que algo has hecho mal, es una oportunidad perfecta para aprender de tus errores y sumarlos a tu lista de experiencias. 9. ¿No consigues cumplir tus objetivos? Cambia de estrategia En ocasiones nos estancamos en determinadas acciones que no surten los efectos esperados y esto nos genera una enorme frustración. Si a pesar de estar actuando bien, no consigues alcanzar los objetivos que deseas, quizás la estrategia sea equivocada. Plantéate si las acciones que estás llevando a cabo son las más adecuadas para cumplir con esos objetivos. Quizás estés dedicando mucho tiempo y esfuerzo a algo que no te va a dar los resultados deseados. El éxito también pasa por ser flexible y saber adaptarse a las circunstancias. 10. Las excusas son tu primera barrera Antes de empezar a actuar encontrarás mil y una razones para convencerte de no hacer nada. Esto tiene un nombre, excusas y son creadas por esta parte de nuestro cerebro más vaga que prefiere seguir como está y no llevar a cabo ningún esfuerzo. Quizás esta sea la misma parte que luego te regañe por no tener lo que deseas. Las excusas ni queman calorías, ni ganan salarios, y aportan comodidad a muy corto plazo y malestar en el medio y largo. Además las excusas son tan vagas, que en cuanto empieces a actuar y conseguir tus primeros objetivos, ya no tendrán fuerza para pararte. Tú decides de qué equipo estás, en el de las excusas, o en el de las recompensas. Conclusiones La motivación es como una bicicleta, te costará empezar a actuar, pero una vez hayas dado tus primeras pedaladas, todo vendrá rodado. No hay motivación sin decisión, si tú no quieres conseguir los objetivos, la motivación no llegará sola, tienes que salir a buscarla. Esta motivación puede ser conseguir un objetivo grande, a alcanzar a largo plazo, o establecerte retos más cortos, que te generarán bienestar en el medio plazo y que te llevarán a conseguir tu meta en el largo. Para ello, analiza la situación, recuerda tus objetivos, y reflexiona sobre las acciones necesarias para alcanzarlos. La motivación te acompañará en el camino para ser el impulso que te ayudará a conseguir tus metas.
En savoir plus5 claves para la nueva normalidad
Tras meses confinados en nuestras casas debido a la pandemia del coronavirus, toca volver progresivamente a la rutina. Esta “normalidad” que vamos recuperando va acompañada de nuevos hábitos que dibujan una situación poco parecida a la que estábamos acostumbrados. El uso de mascarillas, las distancias sociales, las estrictas medidas de higiene, los aforos reducidos etc., son medidas necesarias de protección que en algunos casos pueden complicar el esfuerzo que ya de por sí muchas personas tienen que hacer para recuperar la actividad social. Numerosos estudios coinciden en señalar que cerca del 75% de la población ha sufrido algún tipo de trastorno psicológico durante estos meses, siendo los más comunes cuadros de ansiedad, estrés y depresión. Los psicólogos advierten que estas afecciones pueden seguir dándose debido a las circunstancias altamente inciertas actuales y por tanto conviene tenerlas muy en cuenta para evitar que conlleven males mayores en nuestra salud mental. Para ello siempre será recomendable acudir a un especialista que te asesore si crees que puedes estar sufriendo alguno de estos síntomas. En el artículo de hoy vamos a darte algunos consejos, basándonos en la opinión de los expertos, para que tu vuelta a la normalidad sea lo más fácil posible. 1. Paciencia y comprensión Entender las circunstancias por las que estamos pasando es clave para la salud emocional. Una reacción común a este tipo de cuadros de ansiedad o estrés es sentirse culpable y tratar de esconder lo que te está ocurriendo, sin embargo esa estrategia no ayuda más que a empeorar la situación y prolongarla en el tiempo. Estamos viviendo circunstancias difíciles que han afectado a nuestro ritmo de vida y nuestras relaciones sociales. Es una situación inédita en nuestras vidas, que han generado mucha incertidumbre y en muchos casos miedo ante lo que puede ocurrir. Ante tales circunstancias, cada persona ha tenido una reacción emocional diferente, por lo que pretender aparentar normalidad en nuestra vuelta a la rutina no es sino negar que cada cual ha vivido un proceso diferente y tú también necesitas tu tiempo de adaptación. 2. Adaptación progresiva Igual que cada persona ha llevado un proceso de recuperación de la actividad social diferente, no podemos exigirnos unos plazos estrictos a nosotros mismos. Ante una situación inédita, las respuestas deben ser flexibles y comprensivas. Es posible que ahora te cueste llevar a cabo actividades que antes realizabas sin problema como puede ser ir al supermercado o sentarte en una terraza. No te obligues a hacerlo todo de golpe, recupera rutinas progresivamente, y si algunas de ellas te cuestan más, no te culpes, entiende que es una situación nueva y que poco a poco vas a ir retomando. 3. Metas cortas y al día Para retomar de manera paulatina nuestros ritmos de vida anteriores a la pandemia, una clave puede ser ir programándote metas cortas para cada día. En tiempos de tal incertidumbre hacer planes a largo plazo puede ser frustrante y poco seguro. Conviene ir dando pequeños pasos cada día que te hagan sentirte bien y poco a poco te adaptes a la nueva situación. Encuentra motivaciones personales que te hagan más fácil cumplir con tus tareas. 4. Vida activa y saludable Desde este blog siempre hemos recomendado seguir un estilo de vida activo y saludable, lo que implica una buena alimentación basada en alimentos naturales, variados evitando ultraprocesados y alimentos altos en azúcares; y actividad física diaria adaptada a las necesidades y capacidades de cada persona. Recuperar estos buenos hábitos de vida nos ayudará a preparar no solo el cuerpo sino también la mente para enfrentar los retos que nos vienen por delante. Recuerda que la salud física y emocional están estrechamente ligadas. 5. Detectar y trabajar la ansiedad Unos de los cuadros más comunes en la recuperación de la actividad social son los episodios de estrés o ansiedad que muchas personas están experimentando. La ansiedad es igual que el miedo, pero a una amenaza no presente sino futura, es decir anticipar una situación que se plantea como amenaza, y por tanto el cuerpo reacciona como si esta fuera real: aumento de las palpitaciones, aumento de la temperatura corporal, sudoración de manos y pies etc. No obstante los episodios de ansiedad no suelen durar más de 10 minutos, y si se sabe detectar, incluso menos. Para ello es importante analizar la situación con perspectiva, valorando si el miedo es real y dando respuestas racionales ante un miedo que en la mayoría de casos de irracional. Además la ansiedad se provoca por un exceso de pensamientos previos, por lo que una buena técnica es no profundizar en estos pensamientos y actuar. No hay mejor manera de atacar tales pensamientos que demostrarles que no son reales y que puedes sobreponerte a ellos. No obstante si crees que no puedes gestionar estas situaciones por ti mismo, no dudes en contactar con un especialista que te dará las claves para entender qué te está ocurriendo y cómo gestionar esa situación.
En savoir plusRemedios naturales para mejorar el estado de ánimo
La depresión es una enfermedad, que se manifiesta con síntomas como la tristeza, pérdida de interés en actividades, baja autoestima, falta de apetito, dificultad para dormir, apatía y concentración insuficiente. La mejor manera de combatir esta enfermedad es hablar sobre tu experiencia con alguien y buscar ayuda. Además, en el caso de que se experimenten algunos de los sentimientos y síntomas descritos anteriormente, es aconsejable contactar a médicos especializados y quizás evaluar la hipótesis de un camino de terapia psicológica. Sin embargo, también debe decirse que la vida no siempre es fácil y que es absolutamente normal para todos nosotros experimentar algunos momentos de tristeza o depresión. Estos pueden ser estados de ánimo temporales, que surgen por diferentes razones y que también se pueden contrarrestar activando algunas actitudes de "autoayuda" que pueden ayudarte a mantener estos cambios del estado de ánimo bajo control. En este artículo indicaremos algunos remedios herbales naturales que pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo. Algunas de estas hierbas se han utilizado durante cientos de años para combatir algunos de los síntomas mencionados anteriormente. Remedios de hierbas Puede parecer imposible que las hierbas puedan afectar el cerebro, el órgano más complejo del cuerpo humano, pero la respuesta proviene de la química. Algunos estudios explican que las enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad pueden ser causadas por desequilibrios químicos en el cerebro. Se cree que una baja cantidad de químicos como la serotonina (la hormona responsable de los sentimientos de felicidad) y compuestos llamados neurotransmisores (que ayudan a conducir la información alrededor del cerebro) tienen consecuencias para la salud mental. Sin embargo, en este artículo no nos estamos refiriendo a enfermedades mentales reales, sino simplemente a esos momentos en los que uno puede sentirse con la moral un poco baja. Los remedios herbales naturales se pueden usar para casos como estos donde solo se necesita una ligera calibración de la química del cerebro. Ciertamente es un poco intimidante pensar que una planta tiene un impacto en nuestro estado de ánimo, pero el único efecto que se siente es el de la relajación. Entonces, ¿qué plantas y hierbas pueden elevar tu estado de ánimo? Estos son algunos de los suplementos más efectivos: Lavanda Muchos estarán familiarizados con la lavanda y su capacidad para ayudar a mejorar el sueño con su aroma. Este es un remedio antiguo, que toma su nombre de la palabra latina que significa "lavar", ya que los romanos solían lavar la ropa, las sábanas e incluso el cabello con esta flor. El aroma a lavanda tiene un efecto calmante y puede tener resultados positivos en la ansiedad. Algunos estudios han observado los efectos terapéuticos del aroma de lavanda durante situaciones o períodos de ansiedad severa, como, por ejemplo, durante las pruebas médicas o en la fase posparto. Algunas investigaciones también han considerado tomar lavanda oral, que muestra un resultado calmante similar. Además, la lavanda ayuda a mejorar el sueño. Valeriana Otro remedio tradicional es la valeriana, que parece haber sido utilizada en el pasado por Hipócrates y otros médicos a lo largo de la historia para ayudar a dormir. Hoy todavía se usa para este propósito, aunque nuestro conocimiento de la flor se ha profundizado. Dentro del cerebro hay una sustancia química llamada ácido gamma-aminobutírico (GABA) que controla la estabilidad de los impulsos nerviosos en el cuerpo, incluido el cerebro. Por supuesto, cuando los niveles de GABA disminuyen, se presentan síntomas como ansiedad, estrés, problemas de concentración y dolores de cabeza. Los productos químicos dentro de la valeriana, incluido el ácido valeriano apropiado, mantienen el GABA y, en consecuencia, el cerebro y el sistema nervioso saludables. La valeriana puede, por lo tanto, ayudar al cuerpo a lograr la relajación, ayudando a restaurar el estado de ánimo a la normalidad. Azafrán Una adición sorprendente a la lista es el azafrán, una especia con un color rojo único muy útil no solo en la cocina. El sabor puede gustarte, pero también tiene un efecto más profundo en el cerebro. Dos compuestos presentes en la especia - safranal y crocina - pueden tener un efecto en los niveles de serotonina y dopamina en el cuerpo. Se han realizado numerosos estudios sobre cómo exactamente el azafrán puede ayudar con el estado de ánimo y se han obtenido excelentes resultados. Hay evidencias que muestran que puede ayudar en casos de depresión leve. Conclusión Hay momentos en que estamos de mal humor y nada parece ayudarnos. Si los síntomas continúan por mucho tiempo, se debe buscar consejo médico. Los remedios herbales indicados en este artículo pueden ayudar a tratar casos leves de ansiedad o depresión. Puede tomar algunas semanas sentir el efecto de las hierbas y es bueno tener en cuenta que estos no son antidepresivos. Siempre recomendamos que consultes a un médico antes de tomar cualquier suplemento. Finalmente, ten en cuenta que ninguno de estos remedios es un sustituto de los medicamentos recetados para problemas de salud mental.
En savoir plus6 Alimentos para combatir la depresión y mejorar el ánimo
La deficiencia de ciertas vitaminas del Grupo B puede provocar síntomas similares a los de la depresión, por eso hemos preparado una lista con aquellos alimentos que siempre deberían formar parte de tu dieta para mejorar el estado de ánimo y aliviar algunos síntomas parecidos a los de la depresión. Espárragos: Considerados un poderoso calmante natural, antiguamente eran empleados para la depresión y para tratar los trastornos mentales. Contiene elevados niveles de triptófano, sustancia necesaria para crear la serotonina, conocida como la "hormona del placer". La serotonina es uno de los neurotransmisores del estado de ánimo en el cerebro. Los espárragos son también ricos en ácido fólico, una vitamina esencial para la salud. Tomates cherry: Están llenos de nutrientes beneficiosos y antioxidantes. Son una rica fuente de vitaminas A y C y contiene altos niveles de ácido fólico muy saludables para combatir los estados depresivos. Los tomates contienen un antioxidante llamado ácido alfa lipoico, que ayuda al cuerpo a convertir la glucosa en energía. Si son ecológicos mejor, ya que tiene niveles de licopeno más altos, antioxidante natural que da al tomate su color rojo intenso y es beneficioso para aumentar y reforzar nuestras defensas. Plátanos: Llamado popularmente “la fruta de la felicidad” por su contenido en triptófano, es la fruta del sistema nervioso, rica en vitamina B6, induce a la relajación y equilibra el estado de ánimo. Consumir esta fruta de forma regular, estabiliza los niveles de serotonina, evita la depresión y controla el estrés. Huevos: Es el “alimento perfecto” que te mantendrá lleno de energía. Son ricos en zinc, vitaminas del grupo B, yodo y están cargados de ácidos grasos Omega 3, para promover el buen humor. Mejillones: Contienen nutrientes importantes para equilibrar el estado de ánimo como el zinc, yodo, selenio y vitamina B12, esencial que actúa como protector del cerebro. Chocolate negro: Una dulce y excelente elección para mejorar el estado de ánimo y darle un impulso a la concentración. El chocolate negro, cuanto más puro mejor (escoge el que contenga mayor porcentaje de cacao). Los expertos aseguran que consumir chocolate negro con moderación es saludable y estimula la producción de endorfinas, llamadas también las “hormonas de la felicidad”, creando sensación de bienestar, calma y mejorando el buen humor. Vitaminas y Minerales esenciales para combatir la depresión y mejorar el ánimo Incorpora a tu vida alimentos ricos en vitaminas del grupo B, ácidos grasos Omega 3 y minerales como el zinc y el selenio. Otra alternativa muy recomendada es complementar tu dieta diaria con suplementos alimenticios como el complejo de vitamina B y aceites de pescado, para darle un impulso a tu estado de ánimo y mejorar los estados depresivos.
En savoir plusCómo nos Afecta la Luz en Otoño
Con algunos cambios en nuestro estilo de vida podemos mejorar nuestro ánimo y minimizar los efectos que la falta de luz ejerce sobre...
En savoir plusLa generación del estrés: Sus efectos y cómo reducirlo
Todos nos sentimos estresados de vez en cuando. Cuando debemos cumplir plazo en el trabajo, o cuando estamos en un atasco durante un periodo prolongado, el estrés puede producir efectos tanto psicológicos como fisiológicos en nuestra salud.
En savoir plusCómo reconocer la ansiedad y afrontarla
La ansiedad se convierte en un trastorno cuando impide que nuestro cuerpo funcione con normalidad, es decir que se convierte en una...
En savoir plus5 Tips para combatir el estrés en el trabajo a la vuelta de las vacaciones
La vuelta al trabajo después de las vacaciones de verano, puede ser difícil coger el ritmo de nuevo y volver a la rutina, lo que puede...
En savoir plus